martes, 30 de noviembre de 2010

Cubos



El agua nos llegó a los ojos.
Escalamos nuestros muros salvando los retratos
pero era tarde, se deshacían con el roce de los peces.

Buceé entre aquellos restos hasta llegar a la tierra,
encontré nuestro árbol y tu risa entre sus sombras.

El agua nos llegó a los ojos,
y ahora que no estás me sobran los ladrillos.

5 comentarios:

  1. Los dos últimos versos son alucinantes.

    Ya sabes que me encantas.

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  2. Supongo que, despues de tanto todo,
    lo más importante sería
    el repertorio de burbujas provocadas por su risa.

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  3. Sin duda, ha mercido la pena la espera.
    Increíble.
    Final de piedra.

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