domingo, 7 de marzo de 2010

L(ibélulas) y M(ariposas)






Entierro en caramelo la pompas de jabón que quiero conservar,
intactas, visibles, dulces y líquidas.
La savia, los labios, las manos enredadas y el calor.
Los aros de trigo que mis dientes dibujan,
saben a metal, desinfectan mi sonrisa.
Reparto golosinas,
golosinas, si,
alimento azucarado inmune a la sangre, a los cuchillos,
asegurándome una muerte suave y lenta.
Entonces miro la sal y la fruta,
los zapatos rojos, las bocas tiernas.
Macedonia de fresas y alcohol.
Miro narices verdes, redondas como manzanas,
los rizos de mi amor azul de manos libres,
los ojos felinos, la sonrisa cercana,
de la muerte, del boxeador, de los toboganes.
Aspiro el olor de un fruto de agua y pipas,
que sopla su aliento en mis comisuras.

Y es que el vino, es azul,
el cuerpo, la sangre, las lenguas.
Chocan nuestros huesos, se interrumpen,
miramos nuestras manos

y reimos.

4 comentarios:

  1. Bellas letras y bella tú.

    Ojalá pronto más noches azules.

    Merci*

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  2. Muy chulo el poema!
    Besos desde la capi!

    pd: mi enlace en tu blog está mal, no llega a mi página.
    pd2: ya te he enlazado en el blog de Las Noches del Cangrejo.

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  3. L, lo más bello es tu sonrisa de rosal azul, ma belle. A ver cuando la repetimos en Córdoba.

    Antoine, ya está cambiado, ha sido un lapsus. Mil besos.

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  4. Precioso poema.
    Y la foto... ay la foto!
    qué gran acierto tu camiseta azul^^

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