lunes, 1 de marzo de 2010

Destierro

Y ay de aquél que no ama
porque será un tronco muerto
secándose bajo el sol.

Rafael Antúnez

Yo soy la desterrada del reino de la luz.
Miro mis nudillos deshilachados de cometas,
trago ácida saliva para no ver más allá.

Tenía miedo a mi puesto
ahora solo tristeza.
Derrota y sal de mis mejillas
sin fruta que llevarme a la boca.

Si el viento gira mi veleta es simpatía,
el cauce de mi río se secó en alta mar.
Para salvar mi alma memorizo cada paso,
eterna actriz de un solo papel.

Buscaba manos y llegaron píldoras
quería pestañas y encontré etanol.

Yo soy la desterrada, Medea estéril
Desconozco mis vástagos, sus cadáveres,
ignoro las facciones de mi amante náufrago,
tampoco sé porqué se me juzgó.

4 comentarios:

  1. Gracias por tu visita, María!

    Voy a pasear un rato por tu bitácora -enlosada en amarillo, veo-.

    Un placer, espero que vuelvas por mi casa, dear...

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  2. Cuántas palabras me resultan cercanas. Tanto.

    ¡Nena, qué ganas de mañana! Jiji.

    Bisous*

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  3. jajajaj
    No, María... la mesa estupenda con su calcador incorporado se me salía del presupuesto :(
    Pero ya será mía, ya... jojojo
    ¿dónde te puede escribir un email? que quiero hablar contigo
    Un besito, guapísima

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  4. Txus, por supuesto que volveré a pasar por tu bitácora ^^ un placer tener de visita.

    L, como te decía en el blog, cual pelota en la cama!!!! Que nerviosismo nerviosamente nervioso este de mis nervios...

    Naza, esa mesa es maravillosar!!!

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