domingo, 19 de diciembre de 2010

Un siglo cantando



Advertencia

La representación ficticia de una acción, de una experiencia, nos exime generalmente del intento de realizarla en el plano real y en nosotros mismos. 
[...]
El artista -o el poeta- no tiene por función hallar la solución práctica de los problemas del mal. Que acepten ser malditos. Perderán su alma, si la tienen; no importa. Pero la obra será una explosión activa, un acto a partir del cual el público reaccione como quiera, como pueda. Si en la obra de arte el "bien" debe aparecer, que sea por la gracia de los poderes del canto, cuyo vigor, por sí solo, podrá magnificar el mal expuesto. 

Jean Genet, Cómo representar "El Balcón". Advertencia.

Un siglo. Cien años. Treintaiseismilquinietosveinticincodías. Romper los coturnos y las máscaras. Las capas, la mierda. Cantar al amor. Y exponerlo, como en una hoguera. 

lunes, 13 de diciembre de 2010

La marca del gato






Nadie denunció su desaparición. 
Apenas una leve dedicatoria 
antes de un golpe de estado. 
Apenas 
una sonrisa, 
un lo siento 
al volver a casa. 

Se echó de menos un cartel con letras de palo. 

Dicen 
que los muertos no se pueden defender.

Él decidió quedarse
entre las ruinas. 
Cuando el palacio se caiga, 
cuando ya 
no quede nada, 
nos tocará la nuca 

diciendo adiós. 

jueves, 2 de diciembre de 2010

Caninos

Te morderé.
Masticaré cada trozo de tu cuerpo
saboreándolo entre mis dientes,
como una manzana.
Romperé con mis mandíbulas
tus tuétanos
para poder tragarlos.
Incluso tu pelo, 
tus ojos, tus uñas
me rellenarán.

Si mueres,
engulliré tu cadáver 
como una golosina o fruta.
Así podrán enterrarme
contigo,
en mi estómago.

martes, 30 de noviembre de 2010

Cubos



El agua nos llegó a los ojos.
Escalamos nuestros muros salvando los retratos
pero era tarde, se deshacían con el roce de los peces.

Buceé entre aquellos restos hasta llegar a la tierra,
encontré nuestro árbol y tu risa entre sus sombras.

El agua nos llegó a los ojos,
y ahora que no estás me sobran los ladrillos.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Infinitive








Cortarse el pelo como método de huida.
Amar tijeras, besar sus hojas.
Volver a Noviembre y morderse los labios.

Despertar con las manos vacías y la garganta apagada.
Tender al infinito.

martes, 26 de octubre de 2010

8

Vomitaré las agujas del reloj
llenas de plumas manchadas
para volver al infinito de nuevo
modelado entre mis dedos de muñeca.

lunes, 18 de octubre de 2010

Return





Yo no nací en la costa.
Me alumbraron las piedras en zigzag
de los canes muertos.
Hubiera roto más de una mandíbula
hubiera gritado, 

aunque vocalizar fue más efectivo.

Vuelvo al hogar.
Dejo el sol y las hojas, 
dejo las guitarras, sonriendo.
Y vuelvo nueva, 
y soy la misma.

Estoy tranquila porque todo irá bien.

sábado, 9 de octubre de 2010

Gun

Una pistola compra el control de la sangre. La ata con lazos de pólvora a las neuronas.
Eres la mejor persona que conozco.
Eres, esa retina que un día se rompió mirando el suelo.
Vagando encinta de esperanza,
aniquilando el ruido.

lunes, 4 de octubre de 2010

Escatófago



Prepárate Nafa Ahora Mira Tu cuello se desangra
en arterias verdes Mis uñas te destrozan Te hiero 
como a un niño Te mueres, Nafa Ya te has muerto

...

[...]Ahí queda el tiro.
Y a quién le haya jodido, que se aguante.


Fernando Merlo, Escatófago




Tenía 17 años cuando Merlo entró en mis venas con su poesía cacofónica, con sonetos heroinómanos y unos brazos azules rellenos de mierda. Fue antes de Sylvia, de Welsh y Bukowski, antes incluso de Javier Egea o Genet. Entró directo entre dos columnas rugosas que porticaban uno de los patios de mi palacio-cárcel. Entró, como una aguja, como la luz en mi cerebro, me contagió sin avisar, como enfermo hijodeputa que no avisa. Merlo me penetró sin profiláctico de por medio, yo me confié y tampoco quise dudar de un muerto. Tonta de mí, los muertos son los más peligrosos. Quedé infectada, no había vuelta atrás. 





viernes, 1 de octubre de 2010

El primer fotograma.


Wong Kar Wai, In the mood for love.

Descubrí el cine cogiéndole la mano a mi Anouk Aimée particular. La mujer con la espalda más hermosa del mundo, aquella que compuso nanas para mí. Lo descubrí como quien encuentra un tesoro dentro de sí mismo, como quien rompe la caja de un reloj inesperadamente. Tumbada sobre sus piernas memoricé cada una de las notas de Yann Tiersen, chupando las frambuesas de sus dedos. El grano en las películas de Winterbottom, granos en los que escribí poemas dentro, en los que firmé con mi nombre de personaje de ficción. María González, mi nombre, mi clon, mi sangre se compone de líquido revelador. Nueve canciones corriendo por su espina dorsal, modulando el sonido de la película para no ser descubiertas. La luz en el cine de Wong Kar Wai, la imágen estática y los secretos en los árboles. Siempre quise regalarle uno, pero sólo tenía palabras entre mis nudillos. Lloré tanto sin que ella lo viera, que terminé por enamorarme de la pantalla  para huir de aquel amor que nunca se correspondería.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Américas



Tocábamos porque el océano es grande y da miedo,tocábamos para que la gente no notara el paso del tiempo, y se olvidara de dónde estaba, y de quién era. Tocábamos para hacer que bailaran, porque si bailas no puedes morir, y te sientes Dios. Tocábamos ragtime, porque es la música con la que Dios baila cuando nadie lo ve.
Con la que Dios bailaría si fuera negro.

Alessandro Barico, Novecento.


Grité y mi voz salió desde otras cuerdas. 
Grité, 
y descubrí notas más allá de las escritas.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Envés

Viví tan cerca del dolor y la nada
que olvidé recortar sus márgenes.

Cuento las hojas que caen de los árboles,
cubro mi lecho con sus nervios.

domingo, 12 de septiembre de 2010

White bike


Un charco de sal en el cuadro de la bicicleta.
Como un poema de Eduardo,
o una luz de insomnio.

Se quiebra el manillar con el peso,
el impulso da paso a la huida
mientras te miran los extraños.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Telemarketing


Plastifico mi garganta tras un amplificador sonoro.
Amígdalas que se inflaman de calefacción.

Sobre mi oído, un ventanal alambrado.
Tras el hambre, el odio y la vergüenza
un mundo que se ahoga en la ansiedad.
Agoniza a cada minuto tras el cable.
Más consciente con la vejez,
más hiriente con el dinero.

Se muere y me lleva tras él con sus gritos,
corta mis cuerdas dejándome sin voz.

jueves, 1 de julio de 2010

Bienvenido a la ciudad.


La ciudad es una guerra de andenes. Las carreteras aúllan, sucias por las ruedas que llevan en sus hombros. Hace calor. Mucho calor. Tanto que quema. Pequeños gatos nos agreden asustados por las agujas. Nos cruzamos con siluetas burtonianas fumando en los estanques. Andando bajo esta lluvia de rayos que nos da una oportunidad en el ahogo metálico de estos días. Pensamos en sábanas de flores con helado y café, para los días de descanso en el dormitorio.

sábado, 12 de junio de 2010

Electrodos



Tras los biombos, rodeada de cables.
Ciega y anulada en la camilla.
Desnuda y electrificada,
ausente e indefensa.

Oigo tus pasos,
tocas mi mano,
vuelvo a casa.

miércoles, 9 de junio de 2010

The clean room





La caja china, Wayne Wang.




Quiero estar limpia para ti.
Desinfectaría mi alma hundiéndola en alcohol etílico,
en lejía, para que así no te tocara
ni pudiera manchar tus ojos.
Ignoras cuántas manchas indelebles posee mi piel.
Me avergüenzo sólo de pensar
que llevas la cuenta, y un día,
pasaras la factura
que tu boca se cobrará por intentar quitarlas.

Me consuelo pensando que son las piedras,
las heridas,
quienes me han llevado hasta tus muñecas.
Si me ayudas a reinventar las hojas,
prometo desechar las máquinas y las uñas,
y regalarte la sal para que tú la esculpas
en mi vientre. 

jueves, 3 de junio de 2010

Meet point

Y llegaron tus dedos a abrir mis labios.
Y te quitaste la corona, rompiste mi ropa.

El cielo me guiñó su última estrella,
supe entonces que había llegado
que el hogar era ese espacio en tu ombligo.

lunes, 24 de mayo de 2010

Fin de trayecto












Fotografía de Natalia Manzano.


Éste camino me lleva hacia ti,
éste, que me anima y desilusiona a partes iguales,
que me arropa cada noche con píxeles de azúcar,
que te hace señales de humo desde los autobuses.

La princesa de cristal se romperá mañana,
sangrando luz o astillas, pero sangrando.

domingo, 23 de mayo de 2010

Meta.amor.foso.


Mi olor está cambiando. Me acerco la ropa a la cara, cambio la postura, duermo, me masturbo. Mi pelo huele a tabaco y a fruta, pero no mi piel, tampoco mis manos. Cada poro supura una melodía diferente, tengo cicatrices de cristal, que suenan a agua y a lazos. También mis uñas se confunden con el cauce de los ríos. Este olor mutado va camino de no ser solo mío. Mezclarse con otros jugos y lágrimas, destilado por las sábanas que habitaré. Sabe a hormonas, es viscoso, y si lo miras parece azul ultramar. 

jueves, 20 de mayo de 2010

De viaje


He de irme, lo sé, disgregarme. Romper las cuerdas que sujetan estos hierros y estos trastos. He de vencer al vacío. Tomar la iniciativa, rasgar estos visillos, hacerlos mi túnica y correr. He de quebrar mis tobillos, herirme de nuevo con otras rejas, otra luz que me electrocute, otros cables con los que ahorcarme. Olvidarme del olor, de las ropas, borrar las vidrieras y los libros antiguos.

Sólo echándolo de menos será real mi amor.

viernes, 14 de mayo de 2010

The last play


Te hecho tanto de menos que te juro
que trenzaría el llanto de los pájaros
si aparecieras a mi lado.

Laura Rosal

Has llevado mi corazón y la lluvia ahí donde duerme mi amor, para protegerme mientras termino mi castigo en el palacio de la muerte. Deambulo por sus habitaciones, buscando interruptores, cables, lámparas, para alumbrar mi camino, quizás, para morir electrocutada, y salir de aquí afín a mi historia, que también es la tuya.

Has mudado también la luna, guardándola en cofres de algodón y joyas, en baldosas rotas y pomos brillantes, en el brillo de los dientes y las uñas de los gatos. Ahora envías mi corazón como paquete urgente para que el cielo lo esconda bajo su paladar y su almohada, lo cuide y lo lama hasta que pueda ir a recogerlo.

jueves, 13 de mayo de 2010


Huelo mi piel de alcohol, mi escote, cubierto por las sábanas que nunca compartí. Limpias, nuevas, vacías aún de tu cuerpo y tu sudor. Dibujo flechas en mi cuerpo que llevan a mis sombras, que te guíen por este desierto blanco desconocido para ti. Para ayudarte he urdido mi propio plan, que una tu boca y mi corazón, para que lo beses o, finalmente, te lo comas.
Te siento tras de mí, corpulento y protector, soplándome los hombros, besando mis cartílagos. Me falta la paciencia, el tiempo, para medir la presión de mis muñecas, para radiografiarme el alma y presentarla como prueba, y que me condenes a no soltarme nunca. 

sábado, 8 de mayo de 2010

(Girl)friend



Dicen amor, que no existen los príncipes, tampoco los anfibios. Que somos la generación (des)habitada, por residir en un reino ficticio, sin muros ni límites físicos. Que tenemos colmillos hambrientos de amor fraternal, que nos quedamos dormidas viendo respirar a la otra.
Hablan, amor, de que estamos solas frente a sus ojos, de que nuestro vacío terminará por aflorarnos la tripa. Nombran nuestro pelo, nuestras manos, nuestras bocas, incluso nuestro sexo delimitan como un castillo dorado que exhibir.

Nosotras nos miramos y reímos.
Masticamos nuestras sonrisas.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Agua



Somos fantasmas, de blanca cara y manos, de humo y cartón. 
Tinta, dientes, retales de tul calcinado. 
Rompo mi esternón, mis pulmones, 
con tijeras de algún tiempo deconstruido. 
Busco su metal para olerlo, 
para saber que fue tangible, 
y no un recodo de mi mente húmeda. 

domingo, 2 de mayo de 2010

Cut here.





Sábanas nuevas, remendadas, verdes de futuro. Paños que se mojan, antialérgicos, se pegan a mis manos y a tu voz. Engullen mis poros, anulan los sentidos buscando un camino hasta el azul de tus pestañas.
Imagino tu lengua, su sabor, su sal. Imagino tus papilas abriéndose y reaccionando a mi saliva. Construyo con imágenes tu carne, la figuro con líneas de puntos, con luz y cristales.
Y llega la noche, llega el sueño. Tus letras me acunan y yo me dejo dormir.


Hay un hueco sin nombre en mi cama, alineado con mi aurícula derecha, sin declarar ni construir, inundado por la riada de mi cuerpo. 

viernes, 30 de abril de 2010

El Bautizo

No cabe en este cuarto la luz de mi pecho, se escapa, por mis poros, la pantalla, los relojes, que marcan cinco. Exactas, cinco, como el joven. Cinco como la madrugada. Cinco como los años, azules de este cuento. Esperanza de un pasado mejor que me sobreviva, que nos sobreviva, que Lo, sobreviva.
No cabe en mi, ni en esta casa, de paredes de madera y sueño.

Este es mi regalo póstumo.
Y sonrío, para que nunca se te olvide.


http://www.facebook.com/home.php?#!/event.php?eid=120627647953465&index=1

miércoles, 28 de abril de 2010

Ronda de los Tejares.




Estás manchada, parada, de poesía.

Cubierta de hojas secas del otoño,
vigilando las chaquetas que cruzan las puertas, vigilando los bancos.
Jugando a la vida nueva,
como si fueras la Loba capitolina, como si fueras Roma.

lunes, 26 de abril de 2010

Los ojos del poema


Alan Sillitoe, 4 de Marzo de 1928/ 25 de Abril de 2010.

Poem, have tiny eyes,
now, death has
your heart and glasses.
You keep smiling in her hands.

sábado, 24 de abril de 2010

Genet


De noche todas la calles llevan al mismo sitio. [...]
Hoy te volveré a ver dentro del vaso.
...
Haremos una mujer con tus piernas y mi escote.
...
Imaginamos una realidad diferente.
...
Tengo que aprender a adelantarme al enemigo.
...
Olvídate de mi exceso de amor.
...
Sale el sol, seguimos vivas.
...
Nuestro amor no fue salvaje:
después de todo, besaste mis cicatrices.
...
Cautivas de su propia luz.
...
el amor que te explotó en el pecho
(el te quiero que nunca dije).
...
Naranjas con azúcar.


El año en que murió Jean Genet, María González
La bella Varsovia, 2010.

Recuerdos de un psiquiátrico,
felicidad desbordada,
amor, que me explotó, que me explota, que me explotará.
Virus, pegatinas, vino, manos
y sonrisas de agua por todas partes.

Qué contenta estoy.

miércoles, 21 de abril de 2010

My Generation



Dicen que somos la generación Y.
Why?

Dicen,
que vivíamos al raso, vaciando botellas ámbar. Que buscábamos los bancos como una chimenea, jugando con  colillas del suelo, pisando cristales de otras noches. Que nos criamos en Las Afueras. Que fuimos tribus urbanas demasiado precoces. Cáscaras rotas, césped arrancado, boquillas usadas, vasos sucios, y risa. Nuestra risa. Llenando el aire y consumiéndonos, ahogándonos en manos, en sol, en estrellas.

Las piedras y las leyes nos dejaron sin hogar, nos resguardamos ahora en terrazas metálicas. Sólo nos tenemos a nosotros mismos.
Somos la generación sepultada.

lunes, 19 de abril de 2010

Llueve Abril


En esta casa no sólo se seca la ropa al sol.
Lomos enfermos que reclaman mi basura, dejan paso a nuevos nombres.

Abril es lluvioso, lleno de poesía. Año tras año se reafirma, crece. Me deja siempre triste de vuelta al tedio y al reloj. Muere acuoso, lejano, para que extrañemos sus ramas. Abril es invernadero. Un paréntesis agridulce que se marcha sin mirar atrás.

Porque la belleza, Fedón, nótalo bien, 
sólo la belleza 
es al mismo tiempo divina y perceptible. 

La muerte en Venecia, Thomas Mann

martes, 6 de abril de 2010

Sombras

Huelo flores, otra vez,
pintadas de blanco como las piedras. 
La luz al menos es distinta.
Embobada entre las sombras extrañas
del recuerdo, de las sílabas,

con el espacio interdental que se sucede en mis casualidades. 

Ojos rasgados, efímeros,
para consolar el vacío de quien nunca responde.




Imagen, Kumi Yamashita
...a pesar de la vergüenza,
los gatos me sonríen, y se sientan a mi lado.
Sus gestos me recuerdan qué es lo importante.

miércoles, 31 de marzo de 2010

Platos rotos



Alérgica. Mi piel se resquebraja al contacto con el agua verde.
                                                                         Soy A l é r g i c a.        

Se crean círculos concéntricos que parten de mis nudillos.
Tengo pues manos de látex, que se cuartean en incisiones de talco.
Círculos blancos. Círculos rosas.
Similares a las comisuras de mi boca,
que muerdo con esquinas de pintura plástica.

Me quedo fuera.
Disculpada pues de tocar la loza con mis uñas rotas y violáceas. 
Exenta de oficio. Nací con esta piel manchada.

Observo el río que baña los tridentes,
las hojas que una vez quise que me sangraran,
cristal de mis pecados, restos de culpa y olor acuoso.
Embobada por las gotas y el sonido redentor,
sentada a tu espalda,

                                          no pretendo que me sientas respirar.

sábado, 27 de marzo de 2010

Tan blanca como el corazón. Subo los párpados de la ciudad. 
Ladrillos que estallan, ladridos, los gatos que atraviesan las piernas de las bailarinas. Que gritan, chillando su carne abriéndose ante las calles negras, metálicas, extrañas, 
i n d i s c i p l i n a d a s
Volver. Terciopelo. Lengua de plástico, lentejuelas. Uñas inútiles hechas de raso. Recuerdo inútil, desorientado.

La sangre ya no existe, estamos hechos de papel, de piedra. 
Todo brilla, y es mentira. La magia, es mentira. El rito, es mentira. 
Las bocas muerden, sonríen, y sigue siendo 
                                                                  m e n t i r a

Quisiera vomitar sólo por sentirme viva.

jueves, 25 de marzo de 2010

Jour de Fête


Mi único odio, nacido de mi único amor.
Qué hacer si no se reconoce el hogar.
Cómo prevenir la lluvia de mis párpados.

lunes, 22 de marzo de 2010

Ghostworld



Hay un fantasma fofo que me persigue por los reflejos de la casa. Los pomos metálicos de cada armario, las llaves, los platos. Muestra sus ojeras y me dice que está cansado, que quiere dormir. Muerde mi piel, y así, me escuecen brazos, nudillos y empeines, sin aparente motivo.

Se esconde entre las mantas, entre las baldosas que cubren el suelo. En las bombillas se ríe, pero dura más bien poco. Exhala su aliento en mis sienes, desaparece entre las hojas de los libros, juega con la ropa esparcida por la estancia, y se acuesta en mi colchón. 


Me asusta, y yo no sé dónde correr. 

domingo, 21 de marzo de 2010

La princesa y el enano.

Todos los espejos de la casa andan rotos,
como pétalos congelados poblando las habitaciones.

Desmembrado el cielo, y ya sin luz, deseo
quemar este papel de enano que no cuestioné,
cambiar el corazón de la princesa por uno de mis dos ventrículos.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Dejarme fue tu mayor acto de amor.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Manzanas son mis muslos
y si me deseáis, manzanas es mi olor.
De lazos y amapolas mi tórax descosido,
metálico aparejo de ciruelas maceradas

en carbón. 

lunes, 8 de marzo de 2010

Barrel

Maybe I'd like to be just a crazy diamond.
Reflect the clouds and carve me inside.

domingo, 7 de marzo de 2010

L(ibélulas) y M(ariposas)






Entierro en caramelo la pompas de jabón que quiero conservar,
intactas, visibles, dulces y líquidas.
La savia, los labios, las manos enredadas y el calor.
Los aros de trigo que mis dientes dibujan,
saben a metal, desinfectan mi sonrisa.
Reparto golosinas,
golosinas, si,
alimento azucarado inmune a la sangre, a los cuchillos,
asegurándome una muerte suave y lenta.
Entonces miro la sal y la fruta,
los zapatos rojos, las bocas tiernas.
Macedonia de fresas y alcohol.
Miro narices verdes, redondas como manzanas,
los rizos de mi amor azul de manos libres,
los ojos felinos, la sonrisa cercana,
de la muerte, del boxeador, de los toboganes.
Aspiro el olor de un fruto de agua y pipas,
que sopla su aliento en mis comisuras.

Y es que el vino, es azul,
el cuerpo, la sangre, las lenguas.
Chocan nuestros huesos, se interrumpen,
miramos nuestras manos

y reimos.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Gris plata


Cristales mojados frente a mí, se disuelven en acidez de rocas. Veo la luz, veo las gotas. Me reflejo. Uñas de plata y pintura atraviesan el cristal, como el limo en el alféizar la piel de mis dientes. Lamo mis yemas, me pregunto por la lluvia en tus zapatos. Drogada con pigmentos microscópicos caigo en las sábanas, rompo mi cuello, sueño con templos geométricos.

lunes, 1 de marzo de 2010

Destierro

Y ay de aquél que no ama
porque será un tronco muerto
secándose bajo el sol.

Rafael Antúnez

Yo soy la desterrada del reino de la luz.
Miro mis nudillos deshilachados de cometas,
trago ácida saliva para no ver más allá.

Tenía miedo a mi puesto
ahora solo tristeza.
Derrota y sal de mis mejillas
sin fruta que llevarme a la boca.

Si el viento gira mi veleta es simpatía,
el cauce de mi río se secó en alta mar.
Para salvar mi alma memorizo cada paso,
eterna actriz de un solo papel.

Buscaba manos y llegaron píldoras
quería pestañas y encontré etanol.

Yo soy la desterrada, Medea estéril
Desconozco mis vástagos, sus cadáveres,
ignoro las facciones de mi amante náufrago,
tampoco sé porqué se me juzgó.

martes, 23 de febrero de 2010

Pantano.


Ya no recuerdo cuándo comenzó a llover. Mi padre sonreía en el sofá animando al cielo a llenar los cauces, a regar los árboles, a disipar las huellas del verano. Mi padre sonreía, y eso era suficiente. Un día, atándome las botas, descubrí que empezaba a romperlas la humedad, sin darle importancia, me refugié en el abrigo y eché a andar. Otro día aparecieron manchas en el techo, sombras de un extraño gris que se instalaron en las ventanas, sobre la ducha, junto a mi almohada. Estaban frías, jugamos a sacarles formas definidas, como si de nubes se trataran. Hoy el agua nos ha llegado a la cintura. Los libros, los muebles, las mantas, nadaban en un océano de sombras y huellas, la lluvia lloraba marcando su paso en los tabiques, creando charcos, anegando rincones, arañando la piel del castillo que mis padres soñaron. 
La lluvia ha borrado la sonrisa de mi padre.

sábado, 20 de febrero de 2010

El calcio de mis huesos
Ligeramente obtusos
Ubica en su corteza
Cicuta de otro tiempo
Uniendo por aristas
Brazadas de veneno
Rizando en cada gesto
Astillas de formol.

Restando los latidos a mi piel. 

martes, 16 de febrero de 2010

Arcilla


Pienso en barro,
la tierra, corriendo entre mis dedos y la piel
madera, astillas, serrín de mis pestañas y tu olor.
Formones que pulieran mis aristas, alambres
sustentando mis vértebras, arena y virutas.

La robustez de tus manos en mi pelo.


Imagen de Tony Keeler

lunes, 15 de febrero de 2010

RGB

Sustraigo los colores de la sangre.
El tiempo pasa en vano,
la luz se diluye en mi garganta.

sábado, 13 de febrero de 2010

TMDH


"Después de saltar pensé que la vida es perfecta, la vida es lo mejor, está llena de magia, belleza, oportunidades y televisión y, también de sorpresas, de muchas sorpresas, si. Además, hay esas cosas que todos anhelamos, pero que solo apreciamos cuando ya no las tenemos. Y eso me afectó. Supongo que no lo ves con la misma claridad cuando estás, bueno... vivo."

The Million Dollar Hotel, Wim Wenders


Pavimentar sus pies, con alas, con ojos y el aire de mis pulmones. Recortar su sonrisa en pedazos y llenar las paredes, arropar de sueños su cuerpo durmiente, hacer aparecer flores. 
Remendar cicatrices, fundir el metal de las vértebras que manchan de sangre la carretera. 
Dibujar constelaciones en su pecho.
Soplar su boca. 

jueves, 11 de febrero de 2010

Tommy


Tommy can you hear me?

Sin voz ni iris, sin tímpanos. El cojín de mis sueños tiene nombre de disco, le falta saber jugar al pinball.
...
Y nos gusta Quadrophenia.

sábado, 6 de febrero de 2010

Rage



Imagen: Fausto 3.0, La fura del Baus.


Me enfado con la luna por dejarme sola, esconderse entre las nubes y la ropa de algodón. Tirito. Me enfado también con las olas, las letras, el pan. Tracciono mis dedos, los pruebo, y me enfado otra vez. Tengo envidia, me pudro, escarbo tras mis rodillas una solución. 

Lo siento,
me enfado.
Lo siento,
me mudo de marco,
de sábanas,
de olor.

martes, 2 de febrero de 2010

Porcelina


"And in my mind, I'm everyone"
Smashing P


No quiero que abras tu venas -me dijo-, hoy quiero que rajes tu estómago. Entonces me guiñó su párpado felino y rió, dejando escapar notas de colores entre los colmillos. Tenía marcas de uñas en la boca, dibujaba lunas en sus tobillos, estrellas en sus antebrazos. Escarbó mi pecho siguiendo los surcos de los cortes, y se extrañó. ¿No decías que tenías un corazón biomecánico?¿Dónde te has dejado el marcapasos, dónde la carne? Esto es solo un pedazo de hielo con olor a metal. Carcajeándose de nuevo subió el volumen de la música, me alargó un cuchillo y, a horcajadas, quedó frente a mí. 
La fruta había caído del árbol, roja, palpitante, pulida y redonda. Jugosa y desafiándome, hacía muecas frente a mis ojos, gestos que reconocía. Después de destrozar ladrillos, encontrar su clítoris, remendarse las rodillas y arrancarse, uno a uno, todos los cabellos de su cuerpo, volvía a mí. Quizá sólo por diversión. Pero volvía. 
Mi pequeña carita de porcelana.  

martes, 26 de enero de 2010

Levántate y anda.

El papel diapost no corta la carne, a pesar de todo, pero se diluye en esputos de mal agüero si uno lo deja a la vista de falsos profetas.

No,
no conseguiste destruir lo poco que quedó de Tar.
Otros vinieron a buscarme tras de ti, ensuciaron mis rodillas.
Otros llegaron, con sonrisas de acero y miel para quebrar mis manos.
Pero cuidé la nieve de mi bola invernal.

Y fue entonces que se rompieron las varillas, una mala tarde de agosto congeló la luz, las cuerdas y las lágrimas. Partió mi cuidador hacia otro reino, dejando descubierta y sin abrigo mi nuca. Tu ni siquiera viniste a blasfemar, no quisiste saber nada de lo que se había destruido.

Hay días que consigo no oírte tras la piel naranja, enterrado entre las minas de carbón que inyecto en mis lápices, en mis dedos. Días en que el metacrilato no arde, las líneas son claras, y algunos, incluso, consigo sonreír a las agujas.

Cuatro años después,
sigo en camino, buscando la esperanza,
nadando entre las tintas que confeccionaron nuestras ropas.
Sola,
completamente
sola.

Te equivocaste de blanco, de carnero,
y aún lucho por no darte la razón.

viernes, 22 de enero de 2010

Samsa


Una mañana, al despertar de un sueño agitado, un horrible insecto se encontró en su cueva transformado en Gregorio Samsa. Le dio muchísimo asco.
Samsa, o mejor dicho, el bicho, recuerda que, salvo en su apariencia semihumana, sigue siendo un bicho, que pertenece a una familia de bichos;su naturaleza estaba dividida. No podía traicionarlos, por más bichos que fueran. Su parte humana le pedía pisar a esos bichos, y su parte bicho los quería salvar. Terminó dándose un golpe en un ojo.
En ese momento apareció la madre del bicho y, al verlo con la apariencia de Samsa, salió corriendo mientras gritaba "¡Socorro, un hombre!". Samsa entendió perfectamente el asco de su madre: ella también le daba asco a él. Eran lo que se dice un familia tipo. "No debo sentir vengüenza de que mi madre/hijo sea un bicho/humano" -pensaron los dos al mismo tiempo-. En ese momento, a Samsa se le cruzó una idea por la cabeza: ¡No tendría complejo de Edipo! ¡No podía tenerlo con un horrible bicho! Cargaría con la vergüenza de ser el único de su generación sin ese complejo. Aunque, por más que tuviera seis patas, ella era su madre.
A la mañana siguiente, Gregorio Samsa, después de un sueño agitado, despertó convertido en un horrible mueble para el televisor. 

Copyright, Jorge Maronna y Luis M. Pescetti

martes, 19 de enero de 2010

La chica del autobús

Creo haberla confundido con un animal mitológico.
Una sirena, quizás una esfinge, con sus piernas cruzadas en aspa sobre las ruedas gigantes. El pelo cayendo en sus mejillas, las uñas negras, perdiéndose entre las hojas de un libro con olor a tiempo. Su piel blanca reflejaba la luz, sus ojos la descomponían. Esos, que de repente ha alzado punzando mi piel, sorprendida en el escrutinio embobado de la suya.

La nínfas llevan pesadas botas en su camino hacia el oeste, entre humanos extraños y carteras de colegio, quienes las descubren quedan con el iris hecho añicos, el estómago, vacío para siempre.

lunes, 18 de enero de 2010

Seventeen

Juego a despistarme.
Me enfado con el calendario
por los golpes que no avisó.

Cinco años después de liberar Varsovia,
mis abuelos se besaban frente a un Cristo de madera.
De pie sobre agujas, soplándole al novio las respuestas,
miro un cadáver. Leo poemas sobre Dios y el amor,
mientras me quedo sin canciones,
mientras se va la luz en mi pequeño rincón.

jueves, 14 de enero de 2010

Afonía



¿Hasta dónde pretendes que mi voz te lleve? Escribo en los espejos la manera de mover tus dientes, recibo cada gota como el vino que una vez curó. Rechinan los cadáveres en ventanas cubiertas de frío, me quedo en el invierno entre las sábanas de arroz.

Si abrieras mi garganta sabrías que él tampoco me esperó.