domingo, 4 de octubre de 2009

(...)

Desdramatizo mi realidad alejándome del útero que me alumbró.
Me escuecen incluso las pestañas,
termino por derrumbarme frente al soporte de tinta y grafito,
los recuerdos me asaltan en pesadillas, 
no tengo escapatoria.


Sueño con la experiencia, 
me besa y me seduce para hacerme fuerte,
se materializa el miedo y siento vergüenza mostrándolo ante ella.


Me siento perdida.


Éste es mi paréntesis, 
ése que me recuerda de dónde vengo,
que me abofetea para saber 
lo que no quiero volver a sentir.